Oporto

Pues sí, esta semana he estado en Oporto, o como dicen los portugueses, Porto.

He estado 1.5 días, pues el primero llegué sobre las 13:00 hora local. Fuimos a comer con los clientes a un sitio bastante bueno… y olvidé pedir una tarjeta para recomendarlo. Pedimos, creo que lo llaman, porco, es decir, cerdo, como filetillos pero más pequeños adobados, con patatas fritas naturales y arroz. La bandeja era bastante generosa y al final acabó sobrando.

Terminadas las reuniones con los clientes, fui al hotel, el Residencial Vera Cruz, en pleno centro. Por la web lo ponían muy interesante, pero resultó ser un tres estrellas que parecía una pensión. En mi habitación no había calefacción, así que en mitad de la noche me desperté del frío y cogí una manta del armario. Lo peor fue la ducha por la mañana… En cualquier caso, quizás repetiría, porque era bastante barato y salvo ese pequeño inconveniente, no estaba mal, además, el desayuno continental va incluído en el precio. La cafetería (pues es sólo para los desayuno o pequenho almorço) está en el último piso y de no ser por la niebla matutina, las vistas habrían molado.

Por la noche, para cenar, fui a tiro hecho, un McDonald’s… sí, lamentable, pero tenía que seguir currando, a las 21:00 que eran, estaba todo vacío y daba algo de cosa. Al llegar al hotel, buscando la WiFi, encontré una llamada Porto Digital que está abierta y tiene pinta de ser algo oficial, así que pude usar el Skype y contestar todos los correos pendientes.

Al día siguiente, todo el día con el cliente y vuelta al aeropuerto por la noche, que es de nueva construcción y en 2007 ganó el primer premio de todos los aeropuertos españoles europeos, además, allí también había WiFi gratis abierta.

In London

Este fin de semana, ya no había excusa para ir a ver a Alicia allá en Londres, así que, pillé un vuelo de EasyJet para ir, hasta Luton. Este aeropuerto, está algo alejado de Londres, pero si reservas tu plaza de bus en EasyBus, por pocas libras te deja en pleno centro en menos de una hora.

Para la vuelta, cogí un vuelo de Iberias o British Airways, pero desde Gatwick. El vuelo salía bien de precio, pero el aeropuerto está en el 5º pino, así que, lo que te ahorras en vuelo, lo gastas en taxi, o mejor dicho, minicab, que tienen buenos precios a los aeropuertos. También hay EasyBus, pero como el vuelo salía a las 9:00 y se tarda, en taxi, 1.5 horas, habría que salir muuuuy temprano y a esas horas, hay menos transporter (sólo las líneas con N delante de Night)..

Sobre lo que vimos por allí, lo que más me llamó la atención era la multiculturalidad, imagino que será debido al Imperio Británico y los acuerdos con las colonias. De todo, lo que más me chocó eran los burkas que se podían ver demasiado a menudo.

No sólo hay multiculturalidad exótica, sino que también hay españoles currando allí. En el StarBucks, juraría que una camarera era española. Y no sólo atendiendo, los turistas españoles son como una plaga. Se creen que nadie les entiende y sólo van diciendo chorradas, además de ir montando el numerito: si hay tarima en el Museo Británico, se tienen que poner a taconear, si las puertas son estrechas, se tienen que parar en ellas para hablar… Si es que vamos dando la nota.

Por lo demás, corto y pego lo que ha comentado Alicia, que tiene buena memória para acordarse de todo lo que vimos:

Alberto llegó el viernes a la hora de la comida y fui a buscarle cuando terminé las clases en la academia a Finchley Road. Me dio un buen susto, pues yo creía que la parada era más adelante y al no verle, casi me da un vuelco el corazón. Una vez que nos encontramos, sacamos la Oyster (tarjeta de transporte) que, en caso de estar pasando unos días aquí, si cogemos la modalidad Pay as you Go (prepago), nos sale como mucho a 4′80 Libras al día, para el metro en las zonas 1 y 2, y los autobuses de todo Londres.
Nos fuimos en Tube a Leicester Square, donde podemos encontrar box offices donde las entradas para los mayores espectáculos de la ciudad salen a mitad de precio (aproximadamente). En esta plaza (pronunciada |L´ester| compramos las entradas para el musical “Sound of Music” y decidimos comer en Pasta Hut ( no me he equivocado, es la última campaña aquí de la firma Pizza Hut). Después de comer había mucho que ver… fuimos a Picadilly Circus y desde allí bajamos a Trafalgar Square, pasamos por delante de Buckingham Palace, vimos lo de la representación de la caballería y andando hacia la zona de Westminster pasamos por Downing St, donde no pudimos saludar a Gordon Brown y llegamos al Big Ben. Vimos las Houses of Parliament y Westminster Abbey, (que a pesar de conseguir entrar diciendo que iba a acudir a misa, perdí a Alberto por el camino y no entramos finalmente).
Llegados a este punto en el que la jaqueca que el niño traía no nos permitía continuar sightseeing, decidimos irnos acercando a donde veríamos la obra musical. Nos tomamos unos cafelillos en un Starbucks de Bond St y ya una vez repuestas las fuerzas, anduvimos hasta Picadilly Circus. En la paralela a Regent St encontramos el London Palladium Theatre y nos dispusimos a hacer cola.
Disfrutamos de esta maravillosa adaptación, donde el público vibró con la obra. Podemos decir que me dieron escalofríos al poder escuchar en directo algunas de mis canciones favoritas. Hay que decir que la puesta en escena fue espectacular, aunque el principal protagonista el Sr. von Trap no era nada del otro mundo y su voz dejaba bastante que desear llegando incluso a equivocarse y en una ocasión toser a mitad de una canción…

Luego tocó retirada, compramos un tradicional fish ‘n chips en un puesto de la calle, nos lo llevamos a casa y aquí lo cenamos. No estaba para tirar cohetes, pero menos da una piedra. Después de la cena, a dormir.
El sábado desayunamos como unos campeones, pues todavía me quedaba mucho por enseñarle a Alberto de mi nueva residencia. Subimos andando a Golder’s Green, donde tomamos el autobús equivocado y para colmo en sentido más equivocado todavía…. Nos bajaríamos en Hendon Central y desde allí finalmente cogimos el 113 a Oxford Circus. El plan del día era ir a Hyde Park, así que cogimos la Central Line y fuimos hasta Marble Arch, saliendo por Speaker’s Corner, ya en el parque. Anduvimos un montón, vimos ardillitas que se acercan a los paseantes, hicimos parte del paseo dedicado a Lady Di y caminamos por la orilla del lago donde había muchos patitos. Vimos también la fuente dedicada a Diana de Gales y tras una hora y pico de caminata llegamos a donde era mi sueño llegar, a ver Peter Pan.
La estatua del niño que nunca quiso hacerse mayor es relativamente pequeña, por base tiene una especie de montículo, donde encontramos los personajes de los cuentos: hadas, conejos, ratoncillos,… Es una auténtica maravilla, al menos para los admiradores del Sr. Barrie.
Vimos también la estatua a la energía y el movimiento, y el monumento al Prince Albert. Por último y para envidia de mis amig@s músicos, deciros que vimos el Royal Albert Hall…
Desde este punto, cogimos un autobús hacia Tottenham Court Road, y desde este punto visitamos la zona del Soho y Chinatown, donde por un módico precio se puede degustar un buffet, y comprobar que la comida china, es siempre igual, aunque aquí la modifican añadiendo celery (¿en español?).
Una vez recargadas las pilas, nos acercamos andando al British Museum, donde me pude dar cuenta que los británicos son, ciertamente, unos piratas, pues tienen las mayores riquezas del mundo antiguo, me pregunto ¿habrá quedado algo en Egipto? Aunque al mismo tiempo también es cierto que no todos íbamos a poder ir a Egipto a verlo todo, ¿no?
Una vez cerrado el museo, teníamos que volvernos al hogar, pues estábamos agotados. A mitad de camino, paramos a descansar y tomarnos un agüita, desde el local llamamos a los distintos minicabs que yo tenía las tarjetas, y comprobamos que de mi casa a Gatwick nos costaba 52 GBP, decidimos que dormir una hora más merecía la pena, lo reservamos y volvimos a Golder’s Green donde cenamos en un restaurante judío. Cenamos pescado a la brasa con chips, un mixed mezé y un flan de limón y tarta de manzana, además de un típico té británico (por cierto, no sé qué es lo que le ven).
Una vez cenados e hinchados de tanto comer nos volvimos al hogar, ya para reposar.
A continuación os dejamos las fotos de nuestro fin de semana:

http://picasaweb.google.es/s/c/bin/slideshow.swf

Al final, Vodafone parece que tiene algo bueno

Sí, el VodafoneMail, con lo que puedo otra vez tener notificaciones por SMS by the face del sistema de alarma que tengo con ZoneMinder (a ver si les dono algo por PayPal… y se curran el soporte para V4L2).

Pero, no todo el monte es orégano: Para entrar en VodafoneMail, sólo se puede hacer por HTTP, es decir, ¡¡la password va en claro!!. Otro problema es que la cuenta es de sólo 10 MB, que puedes pasar a 60MB por la módica cantidad de 3€ al mes… Hubo un momento, en el proceso de alta, que no tiene URL, sino que conectas directamente a una IP (con un vetusto servidor Netscape) cuyo certificado expiró en el 2004.

En cualquier caso, ¡mola!, vuelvo a recibir alertas.

Timofónica

Creo que ya he comentado el servicio tan lamentable que da Telefónica en el 1004, pero lo vuelvo a contar y me desahogo un poco:

Si llamo desde mi línea fija al 1004, sale la locución que dice “Bienvenido al 1004, si desea información de números de teléfono, llame al 11822, en otro caso, por favor espere” y automáticamente me cuelga.

Si llamo desde el móvil, también al 1004, sale la locución dichosa del 11822, y luego me indica que introduzca el número de teléfono (pues se da cuenta que llamo desde un móvil) para el que quiero hacer la gestión. Meto el mío y me cuelga.

Tercer intento. Llamo desde el móvil y meto un número falso y, ¡anda!, consigo hablar con un operador.

¿Es posible que haya listas negras de “pesaos” para no atender?, ¿cómo es posible que en menos de 3 semanas tenga 4 reclamaciones abiertas?, ¿qué puedo hacer si ni ONO ni Jazztel ni Vodafone me pueden dar servicio?, ¿Me voy a tener que mudar de casa?

El futuro es ayer

Eso mismo deben pensar la gente de atrezzo de “Amar en Tiempos Revueltos”, una serie sobre las postguerra española.

Estaba viendo un zapping cuando ponen un pequeño fragmento en el que podemos ver:

Imagen de teléfono DECT en Amar en Tiempos Revueltos

Imagen de teléfono DECT en Amar en Tiempos Revueltos

No he subido el vídeo, en el que se ve cómo está hablando por teléfono, pero sí he subido la imagen en la que podemos ver cómo pulsa el botón de colgar de su flamante teléfono inalámbrico DECT de, aproximadamente, 1945… ¡Si es que, los españoles somos unos avanzados a nuestro tiempo!

P.S: No, no veo esa serie, vuelvo a decir que lo acabo de ver en un zapping mañanero tirado en el sillón.

De Lisboa a Mallorca

Esta semana ha sido un poco difícil: El martes tocó ir a Lisboa y el vieres, a Mallorca.

Para ir a Lisboa, lo típico, en avión, pero al volver… ¡en coche!. Salimos de allí sobre las 19h (local, es decir, las 20h aquí) y, entre recoger el coche del aeropuerto y tal… llegué a casa casi a las 4:00; ¡y al día siguiente currar!

Ayer viernes tocó ir a Mallorca. Habío ido hace muchos años y no recordaba los típicos molinos que se ven nada más aterrizar… de lo que no me acordaba es que TODA la gente que hay en el aeropuerto es ALEMANA… ¡con unas pintas!. No sé si viene lo mejor de cada casa o todos los alemanas son así (o yo me estoy volviendo un estirado).

Para ir a Palma (de Mallorca, aunque creo que ya no se puede decir), fui con Spanair… estuve por decirle al comandante,  pues tenía la cabia abierta al entrar, que no se le olvidara sacar los flaps. A la vuelta, también en avión, menos mal, pero con Air Europa… El avión petao, todo el mundo a lo suyo, parecía más un cercanía que otra cosa, pero bueno, al menos no había ningún gracioso con el móvil poniendo reguetón.

Ahora toca seguir ordenando la casa, ir a comprar, llevar los trajes al tinte… y el lunes, renovar el Carnet de Conducir, que se me caducó ayer (pensaba que el mes 10 era noviembre y no octubre).

Cocina rápida

Tengo un cartón de huevos que ya llevan unos cuantos días de más en la nevera y les tengo que dar salida, pero tampoco voy a estar tres horas cocinando (y ensuciando), así que, ¿qué mejor que hacer una tortilla de patatas?.

El problema es que ponerme a pelar patatas, cortarlas, freirla con cebolla, dejarlo escurrir y finalmente hacer la tortilla es un rollo (y se gasta mucho aceite). ¿Por qué no hacerla con una bolsa de patatas fritas que se me va a poner rancia porque nadie la come?.

Dicho y hecho, en 5 minutos una tortilla de patatas excepcional, mucho mejor que las que venden ya hechas. El truco está en dejar que las patatas fritas se empapen un poco con el huevo, por lo que hay que echarlas con ojo, no sea que luego chupen todo el huevo y estropeen el invento.

Otra receta para añadir a mi colección de “Cocina sin esfuerzo” o, lo que es lo mismo a “No voy a estar más tiempo cocinando que comiendo”.

Ave a Barcelona

La semana pasada, para ir al Training de Barcelona, decidí coger el AVE y evitar los molestos controles de los aeropuertos.

Para entrar en la estación, únicamente hay que pasar las maletas por un scanner, no siendo necesario desnudarse como ocurre en los aviones. Además, puedes embarcar unos pocos minutos antes que la partida, así que no hace falta estar mucho tiempo antes en las estación (eso sí, si vas muy justo y los semáforos están en rojo, te arriesgas a no llegar como apures).

El viaje dura unas 3 horas, durante las cuales, te ponen una peli, tienes el bar (un par de bocatas de jamón, cerveza y cocacola por 17 €… ¡me los quitan de las manos oiga!).

Era la primera vez que iba en AVE, así que, no hacía más que recordar lo que me contaba la gente: es como si levitase, parece que va volando, no hay traqueteo…. ¡¡¡Y un pepino!!! Aquello se mueve como un barco, tanto a la ida como a la vuelta. Al andar por el pasillos, te tienes que agarrar a los asientos porque se pierde el equilibrio y mientras estás currando con el portátil, las manos se me iban de las teclas del vaivén que tiene.

Para terminar, en clase turista no está incluido el parking, que sólo vale 25 €/día, por lo que, según vaya a ser la estancia, quizás compense pillar un billete de Business (además de no tener a dos garrulos palurdos detrás pegando voces porque no se oyen entre ellos al llevar los auriculares puestos).

Más trainings

No, no me he olvidado del blog, pero estas dos últimas semanas han sido bastante movidas.

Como sabéis, la semana pasada tuve el training en Lisboa y esta, he tenido el de Barcelona y, en un momento, el de Madrid. Además, el domingo se fue Alicia.

En breve comentaré más detalles de las aventuras que me acontecen en los trainings y qué cosa nueva (y friki) he preparado en casa (naaa, en 10 minutillos ya estaba).

En Lisboa

Sí, esta semana he estado en Lisboa, aunque sólo un par de días, pero muy intensos.

El primer día un montón de reuniones, una tras otra… en cuanto te retrasan una o dura más de lo esperado, se empieza a arrastrar… También toca comer y cenar con los clientes, así que, al final no hay ni un segundo de descanso hasta que llegar al hotel a dormir, pero todavía tienes que repasar el training que tienes que dar mañana, así que, duermes unas pocas horas.

Al día siguiente, training y, para colmo, lo piden en inglés… ¡pero si en Portugal saben español perfectamente!. Todo el día hablando en inglés, o una lengua en la que no eres nativo no es fácil y cansa bastante, pero bueno, al final he sobrevivido.

Finalmente, por la noche vuelta al hogar y tratar de descansar un poco, pero poco pues llegué muy tarde. La verdad es que se nota la falta de sueño y de descanso, pero bueno, todo será cuestión de acostumbrarse.