Como indica el título, feliz año 2008.
En vez de enviar tanto SMS (habrá que ser “cortés” y contestarlos) para contribuir a la saturación de la red y que unos pocos (las operadoras) se forren, felicito el nuevo año desde aquí.
Como indica el título, feliz año 2008.
En vez de enviar tanto SMS (habrá que ser “cortés” y contestarlos) para contribuir a la saturación de la red y que unos pocos (las operadoras) se forren, felicito el nuevo año desde aquí.
Hoy, día 28, comentaré alguna de las “bromas telefónicas”, o mejor dicho, ¿cómo eludir las promociones por teléfono?.
1) Gritar, pero no directamente… primero comenzamos a hablar muy bajito, casi susurrando. El que está al otro lado tendrá que afinar oído y pegarse el auricular a la oreja lo más posible, así, tras uno o dos minutos, gritamos con todas nuestras fuerzas.
2) Escenario de un crimen: Nos hacemos pasar por un inspector de policía que está en la escena de un crimen, y suena el teléfono de la víctima. Deberemos informar a dónde está llamando y preguntarle qué relación tiene con la víctima. Como dirá que no tiene nada que ver, necesitaremos pedirle su DNI y datos de contacto para citarle a declarar como testigo. Si se niega, podremos amenazarle con localizar la llamada y acusarle de cómplice. Por cierto, debido al gran número de operadores latinos o call-centers deslocalizados, el crimen podría ser entre bandas latinas…
3) Defunción… hace unas horas. Es un poco cruel, pero me han llegado a dar el pésame. Al preguntar por el titular, se le dice, con voz entrecortada que ha muerto esta mañana, a lo que respiramos “fuerte por la nariz” (como si se nos cayeran los mocos) y nos quedamos en silencio hasta que nos cuelgan, no sin antes decir que lo sienten.
4) Ser un “fuera de la ley”. Al preguntar si eres el titular del teléfono, hay que decir, de la forma más macarra posible, que lo acabas de robar hace un rato… En mi caso, llamaba una chica, que no se lo creía, a lo que le pregunté si estaba buena y colgó.
Probad a ponerlas en práctica cuando os llamen con promos absurdas y comentadme qué tal.
Estos días ha estado la bitácora un poco abandonada, pero con las fiestas, tanto de empresa como de amigotes, ha sido complicado.
La primera fue el cocktail de la empresa, donde fuimos Alicia y yo. Fue casi toda la gente y Alicia pudo, por fin, poner cara de la gente que hablo.
Como al día siguiente teníamos que trabajar, nos fuimos pronto (a las 2:00 A.M en casa). ¡Hubo gente que llegó a casa más allá de las 6!. Aún habiendo llegado pronto, el viernes, fue interminable… además de tener otra fiesta, esta vez con los Teleñecos (antiguos amigos de Teleco).
A mitad de tarde del viernes, hubo algún momento de crisis, de no querer ir, pero, después de organizar todo (Alicia se estuvo peleando para conseguir un consenso), gente que ha cambiado turnos y para una vez que nos vamos a ver todos, había que ir.
Como no reservamos, a ver dónde se meten 15 personas a la vez, así que, terminamos en un Vips, a las mil, cenando hasta la hora de cierre.
Ya sólo quedan las fiestas familiares, además de no tener que trabajar en estos días.
Ayer estuve en un restaurante donde el concepto de ración o “cantidad individual” debe redefinirse. Como ejemplo, podéis ver una hamburguesa:
Y los perritos calientes, a los que llamaban perrazos:
¿Desde cuándo con una hamburguesa y un perrito caliente han comido cuatro personas?.
Por cierto, esto deja al famoso Julian’s y sus mega-hamburguesas por los suelos.
El otro día, en unos famosos y lujosos grandes almacenes, en la zona de lencería pude ver…
Fijaos bien, el sujetador tiene los pezones marcados, pero no creáis que por dentro tienen la forma para mayor “comodidad”, sino sólo por fuera.
Para los mal-pensados, que sé que os preguntáis qué hacía yo allí, os diré que iba acompañando a Alicia como castigo por llevarla al “concierto” de Jean Miche Jarre y por las vueltas que le hice dar buscando la funda para mi nuevo móvil.
Hoy ha tocado actuación por Madrid. Al terminar el show, no me atrevo a decir de noche, pero sí había oscurecido, lo suficiente para que se enciendan las luces de navidad:
Aunque lo más espectacular era el Paseo de Recoletos, con las lucecillas de formas “raras”. A mi me recuerdan muelles:
Antes de cruzar, preparé la cámara, para poder hacer la foto casi sin tener que pararme. No fui el único, cuando hice la foto también había otra persona que había tenido la misma idea.
Sí, por la tarde me toca currar esta semana. Es una experiencia nueva, pues tengo toda la mañana para hacer cosas, como limpiar, ir de compras… El único problema es que vas a contracorriente de todo el mundo, lo que también tiene sus ventajas: no hay atascos.
Por suerte o desgracia, es temporal, por una sustitución, así que en breve, saldré de este cambio en la rutina.
Aquí estoy posteando desde el móvil a modo de experimento.
La interfaz de WordPress parece que se adapta bien a la pequeña pantalla del terminal.
Como aplicaciones que ya he probado con éxito están Fring, ActiveSync, MgMaps y GoogleMaps, además de la capcidad imap y ahora el pequeño navegador Opera que me permite escribiros estas líneas.
El día 8, comenzó un nuevo catálogo en Urende, en el que promocionaban el Sony-Ericsson P990i por 139 euros.
Ese mismo día, casi sin querer, pasamos por allí, con la mala suerte que se había terminado. Convencidos que se trata de una oferta reclamo, pusimos una reclamación, que desembocó en una llamada a los tres días para ir a por el dispositivo. Como se suele decir, quien no llora…
Entre otras cosas, ha sido una de las razones por las que he abandonado un poco el blog estos días. Hay que aprender a manejarlo, actualizar el firmware (que es bastante antiguo), no olvidar de ver Muchachada Nui…
Ahora mismo, ya tiene de todo, desde Google Maps, correo IMAP, Fring (messenger, skype, sip y google talk), RSS…
En definitiva, un todo en uno a buen precio, salvo porque es un poco grande, dificultando que encuentre una funda para cinturón con pinza giratoria adecuada, lo que me ha llevado a situaciones graciosas como me dijo una dependienta en una tienda: “¡nunca había visto uno tan gordo!”.
Pues sí, al final fuimos al “concierto”, por llamarlo de algún modo.
Tras un paseíto por Madrid, desde Alonso Martínez hasta Fuencarral, llegamos al cine donde se proyectaba el evento.
Todo parece perfecto: las entradas reservadas en mi poder, las butacas vip con doble apoyabrazos y espacio para estirar las piernas, justo en medio de la sala… ¿qué más se puede pedir?.
Pues se puede pedir que:
1) No pongan un DVD en la pantalla grande, sino un HD-DVD o BlueRay, sin olvidar los sistemas que creo que existen de Cine Digital, con resoluciones impresionantes. Aquello parecía una cinta VHS
2) Sonido como Dios manda… que los bajos de un Moog resuenen dentro de ti, y no el sonido gatuno que emanaba de los altavoces. Cualquier home-cinema normal lo supera.
3) Que no haya errores de continuidad en una grabación en directo. Si Francis Rimbert está quitando cables de un cacharro, en el siguiente plano no aparezca tocando en un sinte de espaldas al anterior.
4) Que el gran Jean Michel no se equivoque al tocar… ¿Sólo yo escuché un par de “mordentes” que no venían a cuento?. No me lo creo.
5) Otra vez, que Jean Michel sepa llevar el tempo. Si sabes que Rimbert toca lo mismo que tu, para añadir sonido polifónico, ensáyalo para que no empieces antes/después que él.
En definitiva, tras los poco más de 50 minutos que duró el evento, la gente no se movió del asiento al terminar… ni siquiera cuando la pantalla del cine se puso azul, con el simbolito de DVD finalizado. Cuando se dieron cuenta que Jean Michel no iba a aparecer (imagino que valorando su integridad física), fue cuando poco a poco nos comenzamos a levantar.
Como bien dice Alicia, los peores 5 euros de mi vida (sin contar gasolina, parking, venta anticipada, cena fuera….)