Viajes y cosas extrañas

Se nota que la recta final del quarter llega a su fin, porque comienza el trabajo de campo (y para compensar, hoy que estoy en casa vegetando, publico todo lo que tenía acumulado).

Esta semana he estado tres días entre Barcelona y Lisboa: un día comes en una ciudad y luego cenas en otra…

El caso es que en estos viajes, me han sucedido cosas extrañas:

1) Llego a Lisboa por la noche y el conductor del taxi que me toca es sordo, teniéndole que escribir en el móvil la dirección. Arranca y procede a tocar el taxímetro para poner la tarifa. Éste se encuentra metido en la guantera (típico en los viejuno-mercedes-taxi portugueses). El caso es que el pájaro, sigue con el cuerpo inclinado y el vehículo en movimiento. Me empiezo a inquietar y miro: tiene los botones del taxímetro incrustados, como si le hubieran dado patadas… está incluso utilizando un bolígrafo para apretarlos. El coche sigue en marcha y él sigue ahí agazapado, saliendo del aeropuerto, la gente pitando, se llega incluso a parar y nos siguen pitando, pero él no creo que ni oiga las bocinas. Por fin, parece que se da por vencido y me lleva todo el viaje con un intermitente puesto (ni lo ve ni lo oye). Para al lado de Marqués de Pombal, me señala una calle y me dice que por ahí está el hotel, eso sí, la carrera no es gratis, sigo que la estima a “ojo”. Al final, el hotel estaba justo al lado de donde había parado pasando la esquina y el precio más o menos es lo que me suelen cobrar hasta esa zona.

2) En el vuelo de vuela a Madrid, un tío roncando, pero como un hipopótamo. El caso es que un graciosillo (¡No!, no era yo) amparado en el anonimato, le empieza a ¿chasquear la boca? (esto que se hace cuando alguien ronca y quieres que pare, como “tchk, tchk…”). El roncador se despierta de muy mala forma y a una chica que tiene al lado le empieza a decir algo. Ella le dice que no ha sido y el pollo se pasa el resto del vuelo sin dejar de mirarla. ¡Menudo psicópata!.

3) Estoy tranquilamente en el avión, cuando veo que tengo encima un billete de metro. Pensé que era uno antiguo que llevaba en el abrigo, pero miro la fecha y era del día anterior, lo que es imposible pues estaba en Lisboa. Lo tenía encima de la pierna, como si se me hubiese caído del bolsillo de la camisa. ¿Un fallo en Matrix?. Al llegar a casa, sobre la una de la mañana (estaban asfaltando la autovía al volver del aeropuerto y atascados a las doce de la noche), pienso en la solución: estaba en la revista, que hay en Vueling metida en el asiento delantero, que estuve leyendo. ¿O quizás Matrix dio solución al error?.

¿Ataque al server?

Alguno sabéis que, además del dominio, tengo un hosting. En éste tengo ciertas partes de la web publicadas. Pues bien, el otro día, llega un correo del servicio de hosting diciendo que habíamos excecido el límite mensual y que en tres días nos lo cierran.

Entro en el “panel de control” desde el que se gestiona todo y se obtienen estadísticas y veo que lo hemos superado en unas 150 veces… y lo mejor de todo, en un sólo día. Es realmente extraño, así que les indico que, o bien se debe a un fallo suyo o bien un ataque (DoS, DDoS…), pues por mi parte, necesito más de una semana para generar tal volumen de tráfico.Responden diciendo que parece que ha habido algún fallo y lo van a comunicar al Servicio Técnico.

El caso es que, a día de hoy, nos han cerrado el acceso hasta el próximo mes (un par de días quedan) y sigo esperando contestación y los logs del servidor para ver qué ha podido ser.

Semana de muchos vuelos

Tras el viaje a Porto la semana pasada, tenía previsto ir a Londres a ver a Alicia desde el viernes al lunes (pedí un par de días de vacaciones). De esta visita, Alicia hizo un extenso post contando lo que hicimos.

De este último viaje, llegue a casa el lunes a las 22:00 y me puse a todo gas a preparar el training que tenía que dar al día siguiente, en Valencia. Tras una siesta de 3 horas, a las 4:00 A.M en pie para salir hacia allí en coche. La verdad es que no lo voy a volver a repetir, no es en absoluto bueno conducir con tanto sueño… tuve un par de “sustos” con las bandas sonoras. Traté de parar un par de veces, incluso para dormir algo, pero nada, no hay manera, pues sólo de pensar que paro el coche y me van a robar, no consigo dormir.

Finalizado el training, sobre las 20:00, de vuelta a Madrid. Llego a casa a las 23:30, preparo la maleta pues a las 6:10 sale un avión hacia Lisboa con una plaza a mi nombre. Me vuelvo a echar una sieta y rumbo al aeropuerto. Esta vez, al menos, el training lo pude dar en español, pues uno de los asistentes no entendía el inglés. Una vez finalizado éste, salimos en coche (pero esta vez yo iba en el asiento trasero) hacia Porto, donde al día siguiente me esperaba otro training.

En Porto, fuimos a “La Capa Negra”, un sitio especializado en “francesinhas”, un plato típico de la ciudad que or recomiendo busquéis y tratéis de hacer en casa… yo lo comería, pero tiene mucho queso. De vuelta al hotel, resulta que me dieron una habitación de fumadores y no era posible el cambio, pero bueno, con tanto sueño y lo tarde que era, tampoco estaba para armar mucha guerra por eso.

El jueves, al finalizar el día, el partner me llevó al aeropuerto donde me esperaba un vuelo de ¿regreso?, noooo, de ida a Londres. Tenía previsto ir a Estados Unidos el domingo, pues tenía reunión allí el lunes y martes, así que, como no hay vuelo directo, era necesario hacer transbordo desde, por ejemplo, Londres, lo que me daba la oportunidad de ver a Alicia un par de días.

Al final, la reunión fue cancelada una semana antes, pero como los vuelos ya estaban cogidos y pagados al final volé de Porto a Londres, trabajando desde allí el viernes. El vuelo que he podido cancelar ha sido el transatlántico, aunque no sin cierta penalización.

Imagino que tras ver todo esto, es comprensible que haya olvidado el blog todos estos días.

Oporto

Pues sí, esta semana he estado en Oporto, o como dicen los portugueses, Porto.

He estado 1.5 días, pues el primero llegué sobre las 13:00 hora local. Fuimos a comer con los clientes a un sitio bastante bueno… y olvidé pedir una tarjeta para recomendarlo. Pedimos, creo que lo llaman, porco, es decir, cerdo, como filetillos pero más pequeños adobados, con patatas fritas naturales y arroz. La bandeja era bastante generosa y al final acabó sobrando.

Terminadas las reuniones con los clientes, fui al hotel, el Residencial Vera Cruz, en pleno centro. Por la web lo ponían muy interesante, pero resultó ser un tres estrellas que parecía una pensión. En mi habitación no había calefacción, así que en mitad de la noche me desperté del frío y cogí una manta del armario. Lo peor fue la ducha por la mañana… En cualquier caso, quizás repetiría, porque era bastante barato y salvo ese pequeño inconveniente, no estaba mal, además, el desayuno continental va incluído en el precio. La cafetería (pues es sólo para los desayuno o pequenho almorço) está en el último piso y de no ser por la niebla matutina, las vistas habrían molado.

Por la noche, para cenar, fui a tiro hecho, un McDonald’s… sí, lamentable, pero tenía que seguir currando, a las 21:00 que eran, estaba todo vacío y daba algo de cosa. Al llegar al hotel, buscando la WiFi, encontré una llamada Porto Digital que está abierta y tiene pinta de ser algo oficial, así que pude usar el Skype y contestar todos los correos pendientes.

Al día siguiente, todo el día con el cliente y vuelta al aeropuerto por la noche, que es de nueva construcción y en 2007 ganó el primer premio de todos los aeropuertos españoles europeos, además, allí también había WiFi gratis abierta.

Renovando los certificados

Pues sí, ya tocaba renovar los certificados del servidor expedidos por CAcert. En su momento, cuando los generé, debido a que mi nivel de confianza no era muy elevado (CAcert se basa en niveles de confianza de los “usuarios”, cuantos más “notarios” dan fé de ti, mayor es tu índice de confianza), los certificados que podía generar eran por muy poco tiempo.

A día de hoy, y gracias a que conozco personalmente a dos “notarios” de CAcert, tengo un mayor nivel de confianza y por tanto, los certificados que obtengo son por dos años.

Bueno, a lo que iba, que he renovado el certificado y ahora son válidos hasta el 2010… a ver si este proyecto de blog sigue adelante y me toca renovarlo de nuevo y, sobre todo, ¡me acuerdo cómo se hace!

Por cierto, os recuerdo que en el panel derecho del blog, bajando un poco tenéis un enlace a CAcert para descargar el certificado raíz y que no os salten excepciones en el navegador, pues a día de hoy, todavía no vienen de serie con Firefox.

Inseguridad en Correos

Hace unos días hice un pedido a DealExtreme, para encargar un par de adaptadores bluetooth diminutos y, como no, un pack de diez linternitas de led para el llavero.

Pues bien, hoy me ha llegado, pero al abrir el buzón, el paquete está abierto, pero no de cualquier forma, está justo roto donde viene la dirección de entrega y los items que traía. Está claro que se ha roto a posteriori, pues de otro modo, el cartero no podría haberlo entregado, pero como estaba dentro del buzón, sospecho que el cartero lo ha roto, se han caído las linternitas que le han molado y se las ha quedado de recuerdo.

Por lo pronto he puesto una reclamación a correos, cuyo texto reproduzco a continuación:

  

–>

<!–

–>

DATOS DE LA QUEJA
Nº: xxxxxxxx
Fecha: 31/10/2008
DATOS DEL RECLAMANTE
Nombre: Alberto xxxxxxx xxxxxx
Dirección: xxxxxxxxx
Cód.Postal: xxxxx Población: xxxxxxx
Provincia: xxxxx Tfno: xxxxx
Fecha de incidencia: 31/10/2008
MOTIVO DE LA QUEJA
Comentarios:
Hola, el sobre que debía contener varios artículos me ha llegado sin parte de la mercancía y roto, casualmente donde está la dirección de destinatario, por lo que tengo la total certeza que el cartero lo ha roto al tratar de meterlo en el buzón (de otro modo no tendría la dirección) y, o bien se ha caído parte de la mercancía o se la ha quedado él.

Me parece indignante que si el sobre no cabe en el buzón correctamente, no llame al timbre, pues no he salido de casa durante los últimos días, por lo que podría haber atendido al cartero.

Que los envíos no sean seguros es sinónimo de tercermundismo, generando una gran inseguridad en cualquier envío y, sobre todo, desconfianza en Correos.

Espero tener respuesta, pues tengo la factura del envío que espero abonen.


¿Se limpiarán el culo con ella?, ya os comentaré qué sucede…

Más de un año con el blog

Pues sí, olvidé celebrar el cumpleaños del blog, que empezó con este post, aunque, más o menos, tengo excusa, pues fue a finales de Agosto y tenía otras cosas en la cabeza.

Desde entonces, han sido más de 3000 visitas, con más de 5000 páginas vistas, para los 221 posts, con 228 comentarios (de los cuales, spam fueron 4), más de 650 etiquetas… Según las estadísticas de Google Reader, tengo unos 1.2 post por semana (antes tenía más, ha decaído la estadística).

Para los amantes de los dibujos y números, os puedo poner:

Visitas a mi blog

Visitas a mi blog

También, desde dónde han venido:

Visitas por el mundo

Visitas por el mundo

Concretamente, en España:

Visitas desde España

Visitas desde España

Y como no, los orígenes del tráfico:

Fuentes de Tráfico

Fuentes de Tráfico

Como podemos ver, este gráfico es muy imporante, ya que, según entiendo, sólo un 15% es tráfico que directamente escribe la URL en el navegador. El resto, se reparte entre motores de búsqueda (google principalmente) y referencias, es decir, vienen de otros blogs o del lector de RSS.

A ver si el próximo cumple del blog lo celebro en su fecha.

In London

Este fin de semana, ya no había excusa para ir a ver a Alicia allá en Londres, así que, pillé un vuelo de EasyJet para ir, hasta Luton. Este aeropuerto, está algo alejado de Londres, pero si reservas tu plaza de bus en EasyBus, por pocas libras te deja en pleno centro en menos de una hora.

Para la vuelta, cogí un vuelo de Iberias o British Airways, pero desde Gatwick. El vuelo salía bien de precio, pero el aeropuerto está en el 5º pino, así que, lo que te ahorras en vuelo, lo gastas en taxi, o mejor dicho, minicab, que tienen buenos precios a los aeropuertos. También hay EasyBus, pero como el vuelo salía a las 9:00 y se tarda, en taxi, 1.5 horas, habría que salir muuuuy temprano y a esas horas, hay menos transporter (sólo las líneas con N delante de Night)..

Sobre lo que vimos por allí, lo que más me llamó la atención era la multiculturalidad, imagino que será debido al Imperio Británico y los acuerdos con las colonias. De todo, lo que más me chocó eran los burkas que se podían ver demasiado a menudo.

No sólo hay multiculturalidad exótica, sino que también hay españoles currando allí. En el StarBucks, juraría que una camarera era española. Y no sólo atendiendo, los turistas españoles son como una plaga. Se creen que nadie les entiende y sólo van diciendo chorradas, además de ir montando el numerito: si hay tarima en el Museo Británico, se tienen que poner a taconear, si las puertas son estrechas, se tienen que parar en ellas para hablar… Si es que vamos dando la nota.

Por lo demás, corto y pego lo que ha comentado Alicia, que tiene buena memória para acordarse de todo lo que vimos:

Alberto llegó el viernes a la hora de la comida y fui a buscarle cuando terminé las clases en la academia a Finchley Road. Me dio un buen susto, pues yo creía que la parada era más adelante y al no verle, casi me da un vuelco el corazón. Una vez que nos encontramos, sacamos la Oyster (tarjeta de transporte) que, en caso de estar pasando unos días aquí, si cogemos la modalidad Pay as you Go (prepago), nos sale como mucho a 4′80 Libras al día, para el metro en las zonas 1 y 2, y los autobuses de todo Londres.
Nos fuimos en Tube a Leicester Square, donde podemos encontrar box offices donde las entradas para los mayores espectáculos de la ciudad salen a mitad de precio (aproximadamente). En esta plaza (pronunciada |L´ester| compramos las entradas para el musical “Sound of Music” y decidimos comer en Pasta Hut ( no me he equivocado, es la última campaña aquí de la firma Pizza Hut). Después de comer había mucho que ver… fuimos a Picadilly Circus y desde allí bajamos a Trafalgar Square, pasamos por delante de Buckingham Palace, vimos lo de la representación de la caballería y andando hacia la zona de Westminster pasamos por Downing St, donde no pudimos saludar a Gordon Brown y llegamos al Big Ben. Vimos las Houses of Parliament y Westminster Abbey, (que a pesar de conseguir entrar diciendo que iba a acudir a misa, perdí a Alberto por el camino y no entramos finalmente).
Llegados a este punto en el que la jaqueca que el niño traía no nos permitía continuar sightseeing, decidimos irnos acercando a donde veríamos la obra musical. Nos tomamos unos cafelillos en un Starbucks de Bond St y ya una vez repuestas las fuerzas, anduvimos hasta Picadilly Circus. En la paralela a Regent St encontramos el London Palladium Theatre y nos dispusimos a hacer cola.
Disfrutamos de esta maravillosa adaptación, donde el público vibró con la obra. Podemos decir que me dieron escalofríos al poder escuchar en directo algunas de mis canciones favoritas. Hay que decir que la puesta en escena fue espectacular, aunque el principal protagonista el Sr. von Trap no era nada del otro mundo y su voz dejaba bastante que desear llegando incluso a equivocarse y en una ocasión toser a mitad de una canción…

Luego tocó retirada, compramos un tradicional fish ‘n chips en un puesto de la calle, nos lo llevamos a casa y aquí lo cenamos. No estaba para tirar cohetes, pero menos da una piedra. Después de la cena, a dormir.
El sábado desayunamos como unos campeones, pues todavía me quedaba mucho por enseñarle a Alberto de mi nueva residencia. Subimos andando a Golder’s Green, donde tomamos el autobús equivocado y para colmo en sentido más equivocado todavía…. Nos bajaríamos en Hendon Central y desde allí finalmente cogimos el 113 a Oxford Circus. El plan del día era ir a Hyde Park, así que cogimos la Central Line y fuimos hasta Marble Arch, saliendo por Speaker’s Corner, ya en el parque. Anduvimos un montón, vimos ardillitas que se acercan a los paseantes, hicimos parte del paseo dedicado a Lady Di y caminamos por la orilla del lago donde había muchos patitos. Vimos también la fuente dedicada a Diana de Gales y tras una hora y pico de caminata llegamos a donde era mi sueño llegar, a ver Peter Pan.
La estatua del niño que nunca quiso hacerse mayor es relativamente pequeña, por base tiene una especie de montículo, donde encontramos los personajes de los cuentos: hadas, conejos, ratoncillos,… Es una auténtica maravilla, al menos para los admiradores del Sr. Barrie.
Vimos también la estatua a la energía y el movimiento, y el monumento al Prince Albert. Por último y para envidia de mis amig@s músicos, deciros que vimos el Royal Albert Hall…
Desde este punto, cogimos un autobús hacia Tottenham Court Road, y desde este punto visitamos la zona del Soho y Chinatown, donde por un módico precio se puede degustar un buffet, y comprobar que la comida china, es siempre igual, aunque aquí la modifican añadiendo celery (¿en español?).
Una vez recargadas las pilas, nos acercamos andando al British Museum, donde me pude dar cuenta que los británicos son, ciertamente, unos piratas, pues tienen las mayores riquezas del mundo antiguo, me pregunto ¿habrá quedado algo en Egipto? Aunque al mismo tiempo también es cierto que no todos íbamos a poder ir a Egipto a verlo todo, ¿no?
Una vez cerrado el museo, teníamos que volvernos al hogar, pues estábamos agotados. A mitad de camino, paramos a descansar y tomarnos un agüita, desde el local llamamos a los distintos minicabs que yo tenía las tarjetas, y comprobamos que de mi casa a Gatwick nos costaba 52 GBP, decidimos que dormir una hora más merecía la pena, lo reservamos y volvimos a Golder’s Green donde cenamos en un restaurante judío. Cenamos pescado a la brasa con chips, un mixed mezé y un flan de limón y tarta de manzana, además de un típico té británico (por cierto, no sé qué es lo que le ven).
Una vez cenados e hinchados de tanto comer nos volvimos al hogar, ya para reposar.
A continuación os dejamos las fotos de nuestro fin de semana:

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