Navidad en París

La semana pasada no escribí nada, pues debido a retrasos en los vuelos, llegué el domingo a casa muy muy tarde.

La semana comenzó con un training, creo que hemos batido record con los asistentes y más si tenemos en cuenta las fechas que son y todo el mundo está como loco cerrando proyectos.

Lo mejor llegó el viernes, donde tenía un vuelo a las 7:30 para ir a París, a una reunión de la zona. Como siempre parece que tienen que surgir problemas, es la semana en la que ha nevado en España y, si aquí nieva, en Francia más… El mismo lunes el compañero de Holanda confirmó que allí era todo un caos: sin tranvías, trenes… al menos veo que los problemas no sólo los tenemos nosotros (aunque allí la nevada fue mucho más copiosa). El caso es que el aeropuerto Charles de Gaulle estaba impracticable y nuestro vuelo se retrasó unas dos horas, con lo que ello implica, pues es el mismo avió el que va y viene, así que al final del día, el retraso debió ser terrible.

Finalmente llegamos a la terminal 1, que se ve antigua y el diseño es bastante raro, pues hay momentos donde no puedes ya retroceder. El caso es que pude ver los Airbus A-380 de Air France. Del aeropuerto, tomamos un pequeño tren automático, estilo T-4 de Madrid, que nos llevó a la estación de tren, nada que ver con Schiphol, pues esta sólo tiene cuatro vías… Otro problema es que había huelga, en principio de metro, pero parece que también afecta a los trenes normales, pues teníamos que haber cogido el de las 12:05 a París y no llegó hasta veinte minutos más tarde. Nos bajamos en Gare du Nord,  donde una compañera estaba esperando un taxi para ir todos juntos a la reunión. Por cierto, el precio del taxi no me pareció más caro que el de Madrid.

El hotel, por el que pasamos antes de la reunión, está en La Défense, el centro de negocios de París. Dejamos las maletas y nos dirigimos andando hacia el Grande Arche, donde tenemos la oficina para la reunión. Por cierto, ¡qué frío que hacía!, todo nevado y yo de traje…

Grande Arche en La Défense

Grande Arche en La Défense

Por cierto, desde el Grande Arche, se ve el Arco del Triunfo:

Archo del Triunfo desde Grande Arche (allí al fondo)

Archo del Triunfo desde Grande Arche (allí al fondo)

Se suponía que teníamos que haber empezado a las 14:00, pero justo a esa hora llegamos a la oficina sin comer. Lo bueno es que como había un mercadillo navideño justo delante, comimos en una especie de alemán donde festejaban el Oktober Fest…





Tras la comida, la reunión, que duró más de lo previsto, pero no fue mal. De allí nos fuimos a un hotel cercano, el Renaissance. Estaba un poco preocupado, pues Alicia se unía a nosotros por la tarde al salir del cole, pero con los retrasos y demás… miedo me daba que no llegara. Al final, justo para la cena consiguió llegar, la fui a recoger al Gran Arco y comenzamos la excelente cena, con Foie, un Côte de Boeuf y una Crème Brûlée excelente todo.

Una vez finalizado, la verdad es que pensaba que eran más de las doce, pues cerramos nosotros el restaurante, pero no, resultó que sólo eran las 22:30 y nuestro jefe se ofreció a darnos un tour nocturno por la ciudad: Campos Elíseos, Saint Germain, Louvre, la Ópera…

Al día siguiente, dejamos el Novotel La Défense, y nos fuimos hacia el centro, al hotel Eiffel Rive Gauche, más cercano a los sitios turísticos. Cogimos el metro y pillamos un pase por un día. Primero nos bajamos en La Concorde y de allí, aprovechamos para desayunar un crepé en los Campos Elíseos (el hotel no tenía desayuno) y llegamos a Los Inválidos, a golpe de GPS por fin llegamos al hotel donde nos dejaron hacer el check-in antes de tiempo y dejar las cosas. De allí fuimos a la Torre Eiffel, que es mucho más grande de lo que pensaba, aunque en París todo es grande: cualquier palacio, cualquier parque es ENORME en comparación con Madrid… allí no escatimaron en nada.

Debido al frío que hacía, no era viable seguir andando por la zona, así que nos montamos en una batea de las que circula por el Sena (y encima usando el carné de estudiante…). Dimos toda la vuelta y nos bajamos al lado de Notre-Dame. La verdad es que la esperaba más grande… Quizás en España estamos acostumbrados a catedrales “grande” (Burgos, Toledo, León, …) y no me pareció gran cosa. De allí nos fuimos a Sacré Coeur, en Montmartre. La zona es “rara” (por decirlo finamente), pues había ¿traficantes? en la estación (gente que daba dinero y recibía una ¿papelina? a cambio, vendiendo tabaco, muchas tiendas con móviles a 25 euros… en cualquier caso, la basílica del Sagrado Corazón mereció la pena, con unas excelentes vistas de París y muy bien conservada.

De allí, volvimos a los Campos Elíseos y vimos el mercadillo, además, al lado está el Museo de los Descubrimientos (una especie de museo de ciencia), así que entramos, donde pudimos ver experimentos en vivo con oxígeno líquido y otros productos químicos… incluso entramos en un taller de matemáticas donde tenían juegos de teoría de grafos (ya no recuerdo mucho de todo aquello que estudié). Con el cierre del museo, nos volvimos hacia École Militaire, viendo de nuevo la torre Eiffel, pero ya de noche, con el faro que tiene arriba. Cenamos en un chino cercano al hotel y nos fuimos a descansar, aunque pasando por una pastelería típica antes de llegar a la habitación, donde aprovechamos la WiFi incluida en la habitación para ver qué ver al día siguiente.

Madrugamos un poco (nos habíamos dormido muy temprano) y nos dirigimos al Museo del Louvre cargados con todo, pero sin problema, pues hay taquillas gratis. Allí no coló que éramos estudiantes, pues también piden la edad… En cualquier caso, el museo es enorme y acabamos muy hartos de ver cosas. Hay obras de Leonardo da Vinci, incluso la Mona Lisa, que no está en la sala que indica el famoso  libro de Dan Brown… De ahí seguimos con artistas españoles, africanos (muy divertido) y holandeses, pero tanto arte, al final llega a ser aburrido, por lo que la parte de Egipto (después del British Museum), Persa (otra vez el British…) ya nos daba casi igual… Estuvimos en el museo cerca de 6 horas. Salimos a comer en el centro comercial que tiene (sí, dentro del museo hay un centro comercial), pero un menú “normal” eran 18 euros y estaba todo hasta arriba de gente, así que, recogimos nuestras cosas y nos fuimos hacia Ópera para ver las Galerías LaFayette, donde sale el autobús directo al aeropuerto, no sin antes tomar algo en una pizzería a muy buen precio, pero como ya sabía, en Francia donde te clavan es en la bebida… ¡6 euros por una botella!.

Nos fuimos hacia el aeropuerto bastante temprano, sobre las 18:00, cuando el vuelo era a las 21:30, pues sólo queríamos estar tranquilos sentados en algún sitio caliente. Lo mejor fue que al llegar, el vuelo se había retrasado, así que no salimos de allí hasta 00:30, llegando a casa el domingo a las 3:00… un poco más y vamos a trabajar de empalme.

Bueno, el resto de la semana ha sido muy corto, con Nochebuena y Navidad. Por cierto, este año, no he comprado lotería, así que como en años anteriores, no me ha tocado y me he ahorrado el boleto. Por cierto, más adelante hablaré de los regalos… 🙂

De puente y en La Haya

Esta semana ha sido especialmente corta y divertida. Tras el puente que ya comenté en el post anterior, el miércoles por la tarde (sí, sólo currando por la mañana) fui hacia La Haya, para un training interno.

El vuelo fue con EasyJet y, si otras veces no he tenido quejas, esta vez ha sido muy malo, pues salió con 40 minutos de retraso.

Vuelo a Den Haag con EasyJet

Vuelo a Den Haag con EasyJet

Se suponía que al llegar a Schiphol, esperaría a mi compañero de Italia, pues él llegaba 20 minutos después que yo, pero fue más bien al revés… me estuvo esperando él, pero con el retraso de salida y un aterrizaje fallido, llegué una hora tarde de lo previsto y él se fue, así que cogí el tren hacia Den Haag solo. Al llegar a la estación, como ya conozco el hotel, el Golden Tulip Bel Air, y sabía que no hay restaurantes cerca, aproveché para cenar en el Burger King de allí. A la salida, esperaba encontrar un taxi, pero ¡sorprendentemente no había ninguno!. Un poco asustado, vi una parada de tranvía justo al lado y gracias al programa Metro que siempre llevo en el móvil y que recordaba de la primera vez que estuve por allí la parada del Museon, así que  resultó que la línea es directa, la 17, sin transbordos. Además, los tranvías tienen un monitor para que veas las paradas y sepas cuándo tienes que solicitar parada.

Al día siguiente, me reconoció en el ascensor un cliente de Bélgica con el que había estado ya en un training anterior y pudimos ir en su coche, pues hacía un día realmente malo, con mucho frío, viento y lluvia… Para comer, como de costumbre, un bocadillo y una sopa típica, pero como siempre, lo mejor viene a la cena.

Esa noche, tras una parada en un cubano donde cayó un mojito, fuimos al “Pastis“, un restaurante francés muy interesante.

Pastis

Pastis

Allí cené una sopa de cebolla (pero sin queso en mi caso) y un steak tartare… sólo algunos de los europeos nos atrevimos con la carne “cruda”. De postre, nada mejor que una Crème Brûlée. Con el vinito francés y los whiskeys (Jameson, por supuesto), alguno acabó cantando a lo Frank Sinatra… De ahí, salimos a un bar justo al lado (nos prometieron que era un Coffee Shop, pero no era así), donde insistieron en hacerme beber una cerveza supuestamente belga. Al final el vaso entró, pero no sin sufrimiento… no soporto ni el olor ni el sabor, en serio, sabe fatal (pero no esa, toda cerveza). De allí a otro bar… está claro que tanto beber tiene que pasar factura (son tres urinarios que por el día son como una tapa de alcantarilla, pero que por la noche emerge hacia arriba):

WC Público

WC Público

Al día siguiente, el training terminó a medio día… de haberlo sabido habría cogido un vuelo de vuelta más temprano, pero no fue posible cambiar nada, así que hicimos tiempo en la oficina y nos fuimos el compañero de italiano y to en tren con calma hacia el aeropuerto. Como él también volaba con EasyJet, estuvimos en el mismo “lounge”, así que al menos no estuve esperando mucho tiempo. Además, una vez que él se fue, pude hablar con la WiFi de KPN con Alicia por Skype, lo que ayudó ha hacer más agradable la espera… ¿espera?, sí, otra vez EasyJet y sus retrasos, esta vez de 40 minutos.

El fin de semana fue tranquilo, aprovechando para cenar y comer con la familia, sin muchos sobresaltos tras esta semana tan intensa.

En Barcelona y de puente

La semana pasada terminamos el roadshow por España y en esta comenzaron los trainings. Como de costumbre, hemos hecho dos, uno en Barcelona y otro en Madrid.

Para variar, el viaje a Barcelona se confirmó el día anterior… el training no, mi viaje a Barcelona, pues la idea es que según el número de reuniones que consiga planificar, voy o no el día antes. El mismo lunes por la tarde me salieron un par de reuniones más, así que, el martes a Barcelona a reunirme.

Torre de comunicaciones de Tres Torres

Torre de comunicaciones desde Tres Torres

Tuve unas cuantas reuniones y hasta una “conference” ese mismo día. Le pedí al cliente, con el que tengo confianza, que me dejara tener la conference desde allí para que no me pillara en el metro (no cojo taxi para ir desde la última reunión al hotel… entre reuniones sí, pero para terminar no hace falta). El el hotel, a descansar un poco. La verdad es que había madrugado mucho, sin desayunar y aunque no comí mal, cené a las ocho en un “frankfurt” (venden salchichas alemanas) que se suponía me habían recomendado, luego resultó que fui a otro distinto:

Salchicha en un frankfurt

Salchicha en un frankfurt

Al día siguiente, training, no sin problemas, pues el proyector llegó con retraso (esta gente de Spanair, retrasaron al colega del Distribuidor que lo traía), así que, a ver qué me podía inventar mientras. Finalizado el curso, nos fuimos a la nueva terminal a coger el avión de vuelta. Por cierto, menos mal que no es como la T4 de Madrid, si que la T1 de Barcelona tiene cuatro brazos, por lo que los tres cambios de puerta que nos hicieron sólo tuvimos que movernos en el mismo brazo. En la T4 de Madrid, la caminata podría ser infinita.

T1 en Barcelona

T1 en Barcelona

Al día siguiente, jueves, tocó training en Madrid. Por cierto, hay una nueva ruta hacia la M11, que pasa desde Paracuellos por un túnel bajo la nueva T4.

Siguiendo con el título de la entrada, he estado de puente. Con el roadshow todo el mes pasado, el puente de la Almudena (9 de Noviembre) en Madrid no lo cogí, cambiándolo por el día 7 de este mes. El sábado estuvimos de cumpleaños y el lunes nos dimos una vuelta por Madrid, donde pudimos ver el alumbrado navideño:

Arbol de Navidad en Plaza de España

Arbol de Navidad en Plaza de España

Luces en Gran Vía desde Plaza de España

Luces en Gran Vía desde Plaza de España

Luces de Navidad en Gran Vía

Luces de Navidad en Gran Vía

Luces de Navidad en Calle Alcalá

Luces de Navidad en Calle Alcalá

En Valladolid

Esta semana, el roadshow ha finalizado. Tras un mes de un lado para otro, por fin hemos terminado, con la traca final en Valladolid. Aunque también se puede ir en AVE, como está cerca (poco más de dos horas) fuimos en coche tranquilamente. La verdad es que se nota el rodaje de los otros eventos, pues en este ya estaba muchísimo más cómodo.

Por otro lado, como ya nos hemos todos dado cuenta, empieza a hacer más frío, y el día del roadshow la verdad es que estuvo lloviendo y con niebla:

Volviendo de Valladolid

Volviendo de Valladolid

El viernes, vino un nuevo compañero de Alemania, tocándome ir a recogerlo en el aeropuerto. Como era la primera vez que nos veíamos, lo mejor era llevar un logo de la empresa y ponerme en la salida. Siempre había visto personas con los nombres impresos en papeles esperando por la persona a recoger y, quién me lo iba a decir, esta vez me ha tocado a mi. Con el día tan malo que hizo el jueves, el compañero alemán casi no se lo creía, pues hizo un día mucho más soleado y agradable.

Para el sábado, teníamos previsto ir a comprar, pues había recibido unas promos de Cortefiel interesantes, pero de costumbre, cuando vas ya no quedan… en cualquier caso, tuve entretenimiento con un cambio de ventiladores del servidor. A lo largo de la semana, habíamos visto que de vez en cuando hacía algo de ruido, típico del cabeceo, así que fuimos a Alternate y compramos repuestos… el downtime no fue de más de 5 horas.

En cualquier caso, este finde, con el tiempo que ha hecho, apetecía estar en casa con la mantita en el sofá, así que, salvo por la compra del sábado, así ha sido.

Por cierto, hemos estado ya preparando la compra de navidad… a golpe de Deal Extreme y está casi toda, pero tengo la cabeza como un bombo buscando las cosas. Por cierto, ¿conocéis  Setas Meli?, me parece una idea genial.

Baturreando en Zaragoza

Esta semana, el roadshow me ha llevado a Zaragoza. Como siempre, a última hora pillando el boleto del AVE… Como es habitual la web de RENFE me dio varios problemas para terminar el proceso de compra y para colmo, en el billete que te tienes que imprimir, te meten publicidad… Por favor, publicidad: ¡No con mi tinta!.

El viaje a Zaragoza es realmente corto, en tan sólo hora y media estás allí, dando poco tiempo a tomar nada en la cafetería móvil que tiene… nunca mejor dicho lo de móvil, pues a diferencia con el AVE a Sevilla, el que va hacia Zaragoza/Barcelona se mueve más que una barca, haciéndose difícil caminar sin ir agarrándose a los asientos. Particularmente, me pareció más movido el viaje de vuelta, donde al menos cayeron un par de vasos en la cafetería.

Estacion del Ave en Zaragoza

Estacion del Ave en Zaragoza

El viaje fue relámpago, pues estuvimos sólo 4 horas allí, volviendo tras terminar el show. Por cierto, en el hotel NH Ciudad de Zaragoza pude ver a José Sacristán… está claro que cuando un día medio nublado y dentro del hotel, sólo un “famoso” va con gafas de sol. En cualquier caso, estuve al loro de que no cogiera nada de nuestro catering, al que se arrimó un músico (llevaba un violín) quizás ruso por la “pinta” y como no lo íbamos a comer todo no nos importó que cogiera algo.

A la vuelta, estuvimos en el “lounge” de los viajeros de AVE… que como en todo, hay clases, y estas cosas no las ponen en los cercanías, no sea que el populacho estropee los sofás:

Zona de Descanso Estacion del Ave en Zaragoza

Zona de Descanso Estacion del Ave en Zaragoza

Como el viaje fue muy rápido, el coche no estuvo apenas 8 horas en la estación, pensé que el parking de Atocha tendría un precio “razonable”, pero, ¡iluso de mi!, 27 pavazos que me robaron los muy… Luego pone que el máximo por día son 27 euros. El próximo día pienso aparcar en las plazas reservadas de AVIS/HERTZ y demás, que son más anchas y por el precio que vale el dichoso parking, me lo tenían que limpiar y encerar como poco.

Creo que comenté en un post anterior que me tenía pendiente lleva a Alicia a cenar por el octavo aniversario, así que, ese mismo jueves, aunque fue un día largo, nos fuimos al italiano favorito de Alcalá, el Abruzzi. Para variar, tomamos pasta fresca, pero fui a lo seguro, la típica carbonara. Una vez más, excelente y muy recomendable (el aceite con vinagre de módena reducido que ponen como entrante, untado con pan entra genial).

El sábado, también tuvimos cena social, con antiguos compañeros del trabajo. Nos llevaron a un italo-argentino en Alcobendas, la pizzería San Telmo, donde las pizzas no estaba nada mal y las empanadillas muy buenas. Luego vino lo mejor, un helado italiano genuino, cremoso, realmente excelente, en la Heladería La Romana.

Para terminar la semana, tantas “fiestas” en las últimas semanas, pasaron factura el domingo: organizar un poco la casa, con aspirador incluido, en plan zafarrancho de combate, pero con las pelusas como ratas de gordas.

Españoles por el mundo… ¿Quién documenta ese programa?

Ver los carteles de Españoles por el Mundo no tiene precio. Veamos un par de ejemplos:

En el capítulo de Bali, se quedan tan anchos poniendo:

Bali y sus toneladas de arroz

Bali y sus toneladas de arroz

Con una simple búsqueda, podemos ver que producen más de 900.000 toneladas… ni aproximado.

En el episodio de Edimburgo, estaban comentando sobre los cobradores de morosos, a los que, en el cartel nombran como:

El cobrador de vidas

El cobrador de vidas

¿Es un juego de palabras o un gazapo para Debt Collector?. Por más que busco no encuentro nada… así que este rótulo lo dejo como curioso.

En el concierto de Francesco Renga

Esta semana ha sido un pelín menos movida de lo que tenía previsto, pero tampoco mucho.

El martes estuve de viaje relámpago a Lisboa, ida y vuelta en el día, para un training. En España ya lo he dado varias veces, pero era la primera vez en Portugal y se tuvieron que tragar también las transpas en castellano, pues no he tenido tiempo de traducirlas todas (son cerca de 300).

EasyJet

EasyJet

Por cierto, tras terminar el training, me fui al aeropuerto para esperar, y aprovechar para adelantar trabajo con la conexión de PT-Wireless, pero no estaba operativo, así que, sin conexión me di alguna vuelta por allí y pude ver:

Teléfono petao

Teléfono petao

El jueves y viernes se suponía que estaría en Santander, pero a última hora, el mismo miércoles se canceló la fiesta, así que todo pintaba que la semana sería tranquila, pero… el sábado, teníamos previsto ir a cenar con unos amigos a un italiano de Alcalá, el Abruzzi, pero a útlima hora el plan cambió por algo parecido: ir a ver un concierto de Fancesco Renga (un cantante italiano), en concreto, la presentación de su último disco Orchestra e Voce:

Francesco Renga: Orchestra e Voce

Francesco Renga: Orchestra e Voce

Y aquí un vídeo de lo que escuchamos. La verdad es que es música bastante elegante:



El concierto fue en el “Teatro 5º“, situado en el centro de ocio “Barrio Art Decó”:
Teatro Quinto

Teatro Quinto

Si habéis visto el vídeo, este disco tiene una orquesta, y ahí es donde viene la razón del cambio de planes: el hermano de la amiga con la que íbamos a cenar toca en la Orquesta Sinfónica Chamartín, que fue contratada para el evento, así que, como os imagináis, tenían entradas como familiares de músicos. El sitio estaba muy bien, muy elegante, los asientos cómodos, la verdad es que mereció la pena.

Hasta aquí, la semana ha tenido bastante acción, pero todavía queda lo mejor… Resulta que los antiguos compañeros de la división de seguridad de GMV me convocaron para una comida el domingo. Dicho evento fue en Madrid, en “La Carnicería“, al lado de Gran Vía. La comida fue excelente y fue interesante ver a los antiguos compañeros. Luego, una vuelta por la zona, comprar unos librillos en la Fnac (nos intentamos hacer socios para ahorrar parking, pero no nos salía rentable) y vuelta a casa, a descansar por fin.

Por cierto, el día 11 de Noviembre hemos hecho 8 años… El caso es que con tanta previsión de cenas y comidas, no lo hemos ido a celebrar, por lo que tocará ir reservando en algún sitio “fino” acorde a la ocasión.

En Sevilla

El RoadShow ha comenzado y como primera parada ha tocado Sevilla. La verdad es que, aun siendo el primer evento (con nueva presentación y material), ha salido bastante bien.

La presentación, de unas dos horas, tiene mucho contenido dinámico, vídeos y demos, pero lo mejor es que como están en inglés, los “doblo” para mejor comprensión de la audiencia, y aquí es donde viene lo mejor… ¿habéis visto los vídeos de Troy McClure?, pues algo parecido.

Finalizado el evento, fuimos a un Sloppy Joe’s a comer, pero aunque Alicia los recuerda gratamente, a mi me pareció del montón o peor, pues la hamburguesa venía sin ketchup y al pedirlo nos dan un dedal (sí, de ese mismo tamaño) por 0.20 €… La verdad es que me defraudó bastante.

Sloppy Joe's

Sloppy Joe's

Al día siguiente, entre reunión y reunión, pasamos por la franquicia “Papasá“, cuyo nombre me hace muchísima gracia. Lástima que a las 10 A.M. no esté abierto, pues me han dicho que es excelente.

Por cierto, la ida y vuelta fue en AVE, lo que me vino genial para probar el pincho 3G de Yoigo. Nos ha llegado una oferta, tanto a Alicia como a mi, que nos ofrece un adaptador 3G por USB por sólo 25€ precio total, en prepago, sin contrato… Ya le he metido mi antigua SIM de Yoigo, por lo que tengo Internet por sólo 1.2 € al día. Por su parte, Alicia ha desbloqueado ambos “pinchos” y se ha comprado una tarjeta de Simyo que le da internet por 5€ al mes.

Finalmente, se nota que en Sevilla el tiempo es más “agradable” en esta época: allí de traje no se iba mal por la calle, pero al llegar a Madrid y salir del AVE, se notaba el fresquito… aunque siendo Noviembre, debería hacer mucho más.

Ida y vuelta a Badajoz en el día y taller

Esta semana he tenido una visita relámpago a Badajoz. La idea era ir dos días, pero al final, el número de reuniones no lo hacía necesario y, total, ¿qué son 800 kilómetros en un día en coche?.

A las 6:00 A.M. salí de casa, con idea de estar en Badajoz a las 10:00, concretamente en Montijo, para tener la primera reunión. Tenía previsto repostar a las dos hora de salir, sobre las 8:00, pero al final, como iba un poco pillado de tiempo y tenía suficiente combustible, sólo paré en la estación de servicio que está cercana al la central nuclear de Almaraz para tomar un café y la foto de rigor:

Central Nuclear de Almaraz

Central Nuclear de Almaraz

Pasados unos kilómetros, no pude resistirme a fotografiar el gran tomate (lo que se ve son árboles, no matojos):

Escultura al tomate

Escultura al tomate

Tras la primera reunión, tenía otra pendiente en Badajoz, a confirmar en el día, así que llamé para ver si me recepcionaban o no, pero tal y como esperaba, no pudo ser, así que tenía una hora más para aprovechar y ver a la familia. Como nadie me esperaba por allí, ni me reconocieron (también ayudaba el ir de romano).

Ya en Badajoz, donde se suponía que iría a comer con el cliente, empezamos a hablar y cuando me di cuenta era más de las tres de la tarde, por lo que tuve que salir pitando hacia Plasencia a por las dos últimas reuniones, sin comer, lo que no me viene tampoco mal…

Sobre las 20:00 terminé, así que de vuelta a Madrid. Se nota que el verano ya se ha ido y, que sumado al cambio de hora, oscurece muy pronto, lo que hace que el viaje tanto ida (hasta las 7:30) como la vuelta fuera de noche… Lo bueno es que la vuelta sólo fueron dos horas, pues Plasencia está muy cerca de Almaraz, por lo que en un par de horas ya estaba en casa. Otra cosa interesante de volver por la noche es que pude ver la contaminación lumínica de Madrid: desde el kilómetro 80 ya se apreciaba en el cielo la luz.

Al día siguiente, jueves, pedí cita en el taller para cambiar la correa de distribución del coche, pues por tiempo tocaba. Mi sorpresa es que me dieron cita para el mismo viernes, pues el sábado no les da tiempo al cerrar a media tarde. Llevé el coche a primera hora, así que para la vuelta cogí el autobús , el cual hacía años que no tomaba el transporte público complutense. Me ha sorprendido que ahora anuncien las paradas, estilo los autobuses de Londres. Mientras andaba a por el bus, me hizo gracia la foto:

Alcalá desde San Isidro

Alcalá desde San Isidro

Finalmente, el fin de semana ha sido muy tranquilo. Tanto que ni he salido de casa, pues el viernes no me encontraba nada bien y llevo con algo de tos todo el finde. Como la semana que viene la tengo complicada, he preferido no jugármela y no salir por ahí.

Vuelta a Porto (Oporto) y con gripe en casa

Hacía casi un año que no iba por Porto, en Portugal. Todavía recuerdo la primera vez que estuve allí, pues la la vuelta, nada mejor que Porto-Madrid pasar primero por Londres y pasar el finde con Alicia.

Llegué al aeropuerto y tuve que esperar un poco, pues el partner de allí, debido a las fuertes lluvias tuvo que ir un poco más despacio desde Lisboa y lo que suelen ser dos horas de viaje, pasaron a más de tres… Al menos tenía WiFi en el aeropuerto (pero NO es gratis, cosa que cuando estuve la otra vez sí).

Aeropuerto de Porto

Aeropuerto de Porto

Las escaleras mecánicas del aeropuerto tienen la maquinaria a la vista, lo que las hace interesantes:

Aeropuerto de Porto

Aeropuerto de Porto

Finalmente, tras unas visitas y comida en un H3 (la Tuga es excelente) donde el Ikea de Porto (enorme centro comercial), fuimos al hotel, un chollazo de 5 estrellas encontrado en Booking, el HF Ipanema Park. Tras solucionar unos problemas con el outlook y solucionar temillas pendientes del curro, fuimos a cenar (dos partners y yo).

Cogimos el coche y la idea era ir a una churrasqueria, pero con el GPS nos perdimos y finalmente optamos por ir al más cercano que el aparatito nos indicó, A Tasquinha. El sitio parece que fue publicitado en Lonely Planet, así que había algún guiri y muchos papelitos con mensajes de los viajeros clavado en las viejas vigas de madera. El caso es que pedimos Vitelo de Vacio que se supone es para dos… yo más bien diría que era para cuatro o más:

A Tasquinha

A Tasquinha

Tras salir de allí, fuimos al Café Majestic, pues los partners (que son de Lisboa) decían que era muy típico de allí, así que fuimos para allá:

Entrada del Café Majestic

Entrada del Café Majestic

Y por dentro es todavía más espectacular:

Café Majestic por dentro

Café Majestic por dentro

Allí nos tomamos el postre, un excelente Petit Gateau:

Postre en el Café Majestic

Postre en el Café Majestic

A la vuelta, en el hotel me sorprendió ver un pianista, con música en directo, pero deben ser ahí donde se van las 5 estrellas, pues la habitación era como cualquier otra a la que he ido.

Al día siguiente, impartí el training en un local de Jóvenes Empresarios de Porto (ANJE), muy cerca de la desembocadura del Duero, dando unas vistas interesantes, aunque empañadas por el mal tiempo:

Desembocadura del Duero

Desembocadura del Duero

El centro tiene además obras de arte, entre las que este mural era curioso:

Como os anjos que nos tocam...

Como os anjos que nos tocam...

Finalizado el training, a salir pitando al aeropuerto, a por el vuelo vuelta a casa, pues iba un poco justo de tiempo y tenía que facturar maleta, que para colmo, se me rompió el asa.

El jueves llevé a Alicia al médico y le han dado 7 días de baja. Espero que no me contagie, pues tengo más viajes en breve. A día de hoy (domingo) ya parece que se le ha ido la fiebre y tose menos… ¿gripe A?, ¡quién sabe!, pues la malas lenguas dicen que no la diagnostican a propósito para “ocultar” la ¿pandemia?. Por ahora sigo como un roble, veremos si dentro de una semana no estoy igual.