Y a mi todavía más… me acaba de llegar el borrador y ¡menudo palo!, ¡esto es el diezmo en toda su gloria!.
Ya me estoy buscando una gestoría o, mejor, un “amigo contable” (mucho mejor que el “amigo informático”) aunque me cueste un arroz con bogavante y disfrazarme de pollo.
Mi cumple
Esta vez me toca a mi cumplir años (la otra vez que hablé de cumpleaños fue para el blog).
Por la mañana celebración con los padres, aunque el día anterior ya lo había celebrado con mi hermano y compañía. Esta tarde ha tocado tomarse un cafetito con los amigos y por la noche, un italiano Alicia y yo.
Ahora a reposar un poco.
Yo soy la Ley…
… eso mismo debe pensar el Guardia Civil que ha tenido la osadía de pararme.
Vengo de Madrid, de vuelta del servicio técnico de Epson por problemas en la impresora nueva, y a la altura de Torrejón, está la A-2 hasta arriba y más, así que, hacemos el truco y vamos por Ajalvir y Daganzo, más largo pero al menos no estoy parado.
Al llegar a una rotonda de las cercanías de Daganzo, el atasco de la A-2 vuelve a estar ahí… ¿quizás hora punta en la zona?, ¡qué va!, la Guardia Civil que tiene la feliz idea de poner un control y reducir a un carril la carretera, es decir, todo lo que sea incordiar a la gente normal se les da de vicio, pero luego se les escapan los reos en los juzgados… El caso es que el control está a 150 metros de una rotonda, pero la gente, no sé porqué, tienen una sola fila hasta el control y bloqueando la plaza de circulación giratoria, así que, como está libre todo el carril derecho hasta el control, sigo por él para incorporarme al carril izquierdo en sus inmediaciones, como se suele hacer, antes de los conos.
Pues bien, justo cuando llego, ya lo están recogiendo y al que le ha tocado quitar los conos, me da el alto, se me acerca y me dice:
G.C: ¿Le parece bien lo que ha hecho?
Yo: Sí, completamente (poniendo la misma cara que House cuando rebate a alguien)
G.C: ¿Pero no ve que todo el mundo hace una fila?
Yo: Los conos ni el control están en la rotonda, están aquí
G.C: Documentación
Yo: Sin problema (abro la guantera, saco el tocho con todos los papeles)
G.C: Bueno, no hace falta, ya me quedo yo con la matrícula (hace como que se pone delante a mirar la placa y diciendo a otro las letra, a la vez que me da paso…).
Yo: Sí sí, tome la matrícula, no hay problema… (que yo sepa, estoy al día de todo, salvo que me hayan cazado en estos últimos días un rádar).
Me mordí la lengua continuamente, pues lo que no es normal es que por un control (o quizás una práctica, pues eran muy jóvenes todos y muy gallitos) se provoque una retención no justificada… Si quieren controles, que se vayan de madrugada a la salida de una discoteca, que patrullen las autovías (pocas veces los he visto de vuelta de Madrid un sábado de madrugada)… o que vigilen mejor en los juzgados.
En cualquier caso, como decía “Claudio” (Ver La Hora Chanante) a su “primo”: “… no hables con desconocidos, que te meten droga en los bolsillos…”, así que, mejor no tratar de hacerles ver sus errores y chulerías.
P.S: Sobre la Epson ya hablaré más adelante…
Alberto no postea para otros blogs
Ahora se ha puesto de moda eso de “La marca X no fabrica para otras marcas”… y lo repiten una y otra vez en cada anuncio que veo. Pues si tanto “molesta” que la gente vaya a por la marca blanca, ¡que bajen los precios!
Los Bingos y la LOPD
El sábado, estuvimos dando una vuelta por el centro de Alcalá. Fuimos a cenar a un nuevo restaurante chino en la Calle Mayor, en lo que antes eran unos antiguos billares.
Tras la cena, de camino a la Plaza de Cervantes, pasamos por un famoso bingo, así que, como nunca he entrado en uno, quise verlo por dentro de primera mano.
Al entrar, nos piden el DNI, pensé que para ver que éramos mayores de edad, pero nada más lejos de la realidad, tomaron los datos y nos dejaron pasar.
Una vez dentro, es tal y como lo esperaba… sólo viejas que fuman como chimeneas, por lo qu e decidimos dar la vuelta y salir.
Como de costumbe, no me gusta que mis datos personales estén “por ahí” dando vueltas, así que pedí su cancelación. El de la puerta, que nos tomó los datos, llamó por teléfono a alguien. Pensaba que vendría un “puerta”, pero no, vino el jefe del garito, con bastante malas formas… sólo le faltaba la cicatriz en la cara y hablar en italiano.
Ahora estoy comprobando si puedo denunciar al chiringuito ese, pues según él no es posible cambiar esos datos, pues los tiene la policía…
En SITIasLAN 2009
Esta semana, con la finalización del “quarter” ha sido, o podría haber sido, un poco más tranquila.
Digo que ha sido pues he tenido unas horas para ir de feria, pero no de esas con noria y olor a churros, sino a una feria profesional, concretamente SITIasLAN 2009, para ver un poco cómo está el patio. Lo curioso es que siempre te encuentras gente conocida o gente a la que conoces de vista.
El resto de semana, terrible, pues hay unos cuantos clientes que están llamando más de la cuenta y, aunque no debería, siempre tratas de echarles un cable. Por otro lado, he tenido algunas reuniones “importantes”, lo que obliga a trabajar en fin de semana para prepararlas y no dejar nada a la improvisación.
Como de costumbre, la fotico de rigor para demostrar que estuve allí:

Puerta de SITIasLAN 2009
Dichoso cambio horario
Otra vez el dichoso cambio horario. Hasta ahora, me había incomodado únicamente por el transtorno que produce esa hora de más o de menos, aunque tras mi viaje a Seattle y mis contínuos idas a Portugal, una hora es algo que no noto.
El problema viene que no se cambia la hora el mismo día en Europa y en Estados Unidos, así que, tengo un carajal de apuntes en la agenda (pues el Outlook se actualiza solo) que no veas, ya no sé si siguen siendo a la misma hora, si son una hora más tarde, más temprano… En definitiva, un carajal muy grande.
Así pues, ya tengo otro argumento más para esta estupidez del cambio de hora.
Por cierto, si UK tiene una hora menos, ¿por qué España no?, ¿acaso estamos “cerca” de Italia o Grecia con quienes compartimos horario?. Lo dicho, de traca.
En Bilbao
Esta semana he estado por Bilbao, concretamente el jueves, pues aunque salí el miércoles, llegué pasadas las doce de la noche.
El viaje lo hice en coche, pues en cuatro horas (o menos), es fácil plantarse allí. La idea era salir el miércoles a las 18:30 como muy tarde, pero estuve en una conferencia con un posible cliente que se alargó hasta pasadas las 20h, por lo que entre los preparativos previos, salí cerca de las 21h.
En la anterior empresa, ya había ido muchas veces a Burgos, así que conocía el camino sin problemas, pero no había pasado más allá hacia el norte, salvo para ir a Asturias/Santander. En este caso, se coge una carretera de peaje, que me hace gracia, pues pone “Red de carreteras del estado”… ¿del estado?, ¡pero si es de peaje!.
Al llegar allí, el dichoso GPS de Nokia comienza a dar de las suyas, pero finalmente consigo aparcar en el parking Pío Baroja. Creo que debe haber algún tipo de innibidores de frecuencia, pues nunca había visto al GPS tan loco, perdiendo cobertura cada dos por tres.
Del parking, pasamos al hotel… o mejor dicho, al hostal. Sí señores, un hostal y no es que tenga problemas económicos, sino es que parece ser que hay una feria en la cicudad (¿Ferroforma?) y todos los hoteles suben los precios de locura, así que, el Hostal Begoña fue lo único a precio razonable (al mismo precio que un cuatro estrellas de Barcelona al que suelo ir). Como no estoy acostumbrado a los hostales, me resultó bastante raro eso de ir a un piso, antiguo y muy grande, aunque completamente reformado, para dormir.
Al día siguiente, todo el día de reuniones. Al mirar en el mapa los diversos puntos a los que tenía que ir, pensé que estarían muy lejos, pero ¡qué va!, es muy pequeño y pude ir andando, salvo a un pueblo cercano que ya tocó coger el coche. Por suerte, amaneció un buen día, un poco de frío por la mañana, pero después ya se podía ir sólo con la chaqueta:

Mirando el Nervión
Finalmente, terminadas las reuniones, sobre las 19h, tocó retirada y vuelta al hogar. Lo bueno es que a la vuelta, había algo de luz y pude ver un poco el paisaje de la zona, pues la noche anterior (o mejor dicho, esa misma noche) no pude ver nada.
Por cierto, el Guggenheim es más pequeño de lo que parece y no, no fui de pintxos, sino a un Burger King.
Molina, ¡pírate!
Pues eso, Sr. Molina, pírese de una vez.
http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=3742855&server=vimeo.com&show_title=1&show_byline=1&show_portrait=0&color=&fullscreen=1
MOLINA PÍRATE! pasalo, pegalo en tu blog…es de todos from MOLINA PÍRATE! on Vimeo.
Para más información: Molina, pirate!
Hacia Toledo
Ayer tocó darse una vuelta por Toledo.
A la ida, por la R4, pude ver el residencial Francisco Hernando, alias Pocerolandia:

Pisos en mitad de la nada
Paré en una gasolinera deltante de la urbanización y no pude resistirme a hacerle la foto. Estás en mitad de ninguna parte, y de repente, todos esos pisos.
Por cierto, no vi ni un solo cartel de “Se vende”, y es raro, pues esos son los pisos que dan hacia la autovía y más visibilidad tendrían.